Como quitar el chupete a tu bebé según 10 madres

La maternidad es la mejor experiencia de nuestras vidas, eso lo sabemos todos. Pero también es la más intensa, y la que nos depara momentos muy duros, por los que francamente, preferiríamos no tener que pasar. Uno de los primeros llega cuando tenemos que quitar el chupete a nuestro bebé, a una edad en la que no pueden razonar y sus gritos y llantos nos pueden hacer claudicar en el intento.

Hemos hablado con 10 madres para que nos cuenten sus trucos a la hora de quitar el chupete al bebé y los compartimos con vosotros. Algunos son simples, otros retorcidos, muchos bestiales y drásticos, pero tienen algo en común: todos esos trucos para que un bebé deje el chupete, han funcionado.

 “Se perdió el chupete”

Mi hija perdió el chupete cuando tenía casi 3 años y simplemente lo buscamos por todas partes las dos juntas.  Y no apareció. Esa noche se fue a dormir llorando un poco, pero sabiendo que no se podía hacer otra cosa pues ella misma lo había estado buscando. Yo lo encontré más tarde, pero nunca se lo dije y ¡la llantina sólo duro esa noche!! Moraleja: pierde el chupete….¡a ver que pasa!! – Ana López, enfermera, Gales

“Esta noche no hay chupete”

Nosotros para quitar el chupete, usamos el método infalible: esta noche no hay chupete. Y a la basura que va. Y chimpún. – Bárbara Porto, bloguera, Madrid

 “Qué asco”

Yo usé un método muy drástico. Mi hijo era súper adicto al chupete. Así que siguiendo el consejo de una vecina le eché un poco de pimienta encima. Cuando mi hijo se lo metió en la boca dijo “Qué asco”. Y lo tiró por la ventana. Y del chupete nunca más se supo. – Inma Gallego, SEO, Madrid

“Se lo van a llevar los Reyes Magos”

Dos meses antes de Navidad, le expliqué a mi hija, que los Reyes Magos se iban a llevar su chupete para los niños que acababan de nacer. Así que fuimos juntas a una tienda, compramos una caja bonita, metimos el chupete dentro y la dejamos la noche de Reyes debajo del árbol. También hemos aplicado este método con mis sobrinos. Los niños están tan concienciados, que cuando lloran pidiendo el chupete, les recuerdas que se lo han llevado los Reyes y dejan de protestar inmediatamente. –Natalia Díez, Directora de Ventas, Majadahonda

“Se lo tenemos que dar al médico”

Cuando mis hijos cumplieron 2 años, les dije que tenían que dar el chupete al médico, para los niños que no tenían. Así que aprovechando la revisión de los 2 años, metimos los chupetes de los mellizos en una bolsa, que entregaron al médico sin protestar. – Karen Heath, Bióloga, Madrid.

“Se lo ha comido Manolín”

A mi hija le costaba mucho dejar el chupete. Así que le dijimos que se lo había comido Manolín, un canario que había en casa de sus abuelos. Como le tenía mucho cariño al pajarito en cuestión, no protestó, aunque lo echó mucho de menos.- Margarita Peñalba, Modista, Madrid.

“El ratón de los chupetes”

Mi hija empezó el cole y seguía con el chupete, muy enganchada. Como lo pasó muy mal con los dientes, la única forma que encontraba de aliviar el malestar era con el chupete.  Así que tiramos todos sus chupetes menos uno, al que le cortamos la punta del chupete. Le dijimos que se los había llevado  “el ratón de los chupetes” para sus ratoncitos, y había dejado uno que había probado y no le había gustado. Lo de mi hijo fue más simple.  Le salieron hongos y no se le iban a causa del chupete. Cuando oyó decir al médico lo que pasaba, él mismo lo tiró a la basura. – Sandra Sánchez, Recursos Humanos, Madrid

“Tienes que dármelo cuando cumplas 3 años”

Le dije a mi hija que tenía que darme el chupete cuando cumpliera 3 años. Así que el día después de su cumpleaños, muy a su pesar, me lo dio. Las dos primeras noches tuve que quedarme a su lado hasta que se durmió porque echaba de menos el chupete, pero después todo volvió a la normalidad. – Vicky Moreno, Diseñadora Web, Madrid.

“Poco a poco”

Se lo fuimos quitando poco a poco durante el día y se lo dejábamos por la noche. Más tarde se lo dejamos de dar por la noche. Y lo dejó sin problemas ni dramas.- Marga García, informática, Londres.

“No les compraba uno nuevo”

Cuando se ponía el chupete viejo, no les compraba uno nuevo. Como lo mordían, el chupete acababa por romperse,  se les enganchaba en la boca y les dolía. Ellas solitas lo tiraban– Magdalena Llavar, Consultora hotelera, Lima

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