Miniclubs de vacaciones: una gran ayuda para los padres

La elección de un complejo que cuente con miniclub resulta fundamental para muchos padres. Sin embargo, otros opinan que los horarios muchas veces no están adaptados a las necesidades de la familia y que limita mucho el tiempo que se le puede dedicar a otras actividades durante las vacaciones, como ir a la playa o salir a pasear.  

Lo primero a tener en cuenta es el horario del miniclub o del club de vacaciones, para tener claro, desde antes del viaje, el tiempo con el que disponemos, si nos sirve y, en caso afirmativo, poder organizarnos.  

Un vez que tenemos claro el horario, una primera forma de medir su efectividad es hacer un listado de las instalaciones con las que cuentan. 

  • ¿Tienen un espacio exclusivo para el miniclub o funciona en un espacio polivalente? ¿Con qué materiales cuentan?  
  • ¿Tienen mobiliario adecuado a los niños de todas las edades?  
  • ¿Qué clases de juegos (peloteros, parque, columpios adaptados para los más pequeños) hay?  
  • ¿Hay piscina especial para niños muy pequeños?  
  • ¿Tienen posibilidad de darles alimentos básicos, como potitos, llegado el caso? 

Sin olvidarnos, fuera del miniclub, que el complejo cuente con un espacio propio para comer y cenar con comida adaptada a sus gustos.  

Los buenos miniclubs suelen tener además espectáculos después de la hora de cenar, cuando el niño todavía necesita desfogarse un poco. Espacios cómodos, amplios, donde los padres se pueden sentar mientras sus hijos bailan alrededor, escuchan música o se sientan a ver el espectáculo. La mayoría de las veces ellos participan en estos espectáculos ya que durante el día los monitores del miniclub los ayudan a ensayar un número musical, por ejemplo, para representarlo por la noche frente a sus papis. Y es algo que les encanta. Si cuentan con todo esto, le puedes dar un aprobado. 

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